Empatía por el antipático

Publicada en Publicada en ¿Por qué?
Compartir no cuesta nadaShare on Facebook3Tweet about this on TwitterShare on Google+0Email this to someone

Hablemos de la empatía por los antihéroes

Antes de continuar, quiero dejar algo en claro: cuando me refiero al antihéroe, no estoy hablando del villano. La biblioteca de Alejandría digital (Wikipedia), ofrece una definición muy adecuada en este punto.

“Un antihéroe hace referencia a un personaje de ficción que tiene algunas características que son antiéticas comparadas con las del héroe tradicional. Un antihéroe en los libros y películas actuales generalmente realizará actos que son juzgados “heroicos”, pero lo hará con métodos, intenciones o motivos que no lo son.”

Entonces, tenemos un personaje que hará el bien para los fines de la trama, pero a través de medios dudosos, que un héroe moral y legal nunca haría. ¿Y qué hay con esto? El punto que quiero desarrollar es, en mi opinión, los motivos que llevan a sentir empatía por estos personajes, a veces mucho más que por los héroes.

El primer punto, es que los héroes pueden llegar a ser poco cuestionables. Siguiendo ciertos estereotipos de su comportamiento, tenemos personajes que siempre obrarán por un bien mayor de forma desinteresada, capaces incluso de sacrificarse por ello. Rara vez pondrán en duda su propio sentido de la moral, a pesar de las circunstancias externas. Obrarán siempre por el camino legal y legítimo. Y, a menos que el autor decida sorprendernos echando la historia de su héroe por tierra, los acontecimientos siempre van a darse de forma que el personaje pueda resolver sus conflictos sin grandes dilemas.

En resumen, tenemos un personaje que puede ser difícil de asimilar en la actualidad, donde las historias están llenas de grises, y raramente de blancos y negros. No estoy diciendo por esto que un héroe sea un mal personaje, pero si su comportamiento no está bien fundamentado, sí podría ser poco creíble.

¿Y qué tal si…?

¿…si ese sentido de la moral se vuelve cada vez más difícil de sostener? ¿Si las circunstancias que obran siempre por el camino legal lleven a más y más complicaciones que soluciones? ¿Si el mundo es tan oscuro y perverso que la ilegalidad sea el menor de los males? ¿Qué tal si de pronto nos sentimos atraídos por un personaje que es todo lo contrario a lo que consideramos como bueno?

Estas preguntas me llevan al segundo punto: la construcción de personaje y su sistema moral. Un antihéroe por lo general no se verá atado a la legalidad o las normas de su sociedad. Su moral se construye a través de lo que él considera el bien; y como no estamos hablando de villanos, su bien y el bien, suelen ser la misma cosa. Pero la manera de conseguirlo, tal vez no sea por los medios más honorables.

¿De dónde surge la empatía por estos personajes entonces? Primero que nada, la empatía por cualquier personaje surge cuando, como lector, encontrás una conexión humana con el personaje. Hay algo en él, un rasgo de su psicología, de sus anhelos o metas, en los que te ves reflejado. Puede que el personaje no tenga nada en común (a primera vista) con tu personalidad, pero recordá que esta conexión se da a niveles muy profundos, a veces inconscientes.

Una vez se da esta conexión, sus preocupaciones y anhelos se vuelven los tuyos, querés que el personaje consiga lo que busca, porque internamente vos también lo estás buscando.

Entonces, ¿por qué?

¿Por qué es más fácil empatizar con un antihéroe? La respuesta simple: porque empatizás a  través de una relación humana con el personaje. Los antihéroes son mucho más humanos que los héroes, y por ello, es más fácil encontrar una relación. Esto se debe a que el antihéroe raramente disfraza sus motivaciones para “quedar bien” con el lector. El personaje va a su gusto y su moral, no necesita el consentimiento de nadie para llevar a cabo sus metas; esto lo vuelve transparente, comprensible.

Un personaje que construye su propia moral sin importar si ésta entra en conflicto o no con lo socialmente aceptado, no estará ocultando nada a nadie, en especial, al lector. Será un personaje sincero. Puede que cuestiones sus métodos, que incluso te disgusten, pero en el fondo, sabés que sus necesidades son muy humanas. Y quizás, en esa situación, harías lo mismo que él.

 

¿Qué opinás acerca de los antihéroes? ¿O sos de los que prefieren héroes y villanos bien definidos en sus roles? Compartí tu opinión en los comentarios.

Compartir no cuesta nadaShare on Facebook3Tweet about this on TwitterShare on Google+0Email this to someone

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *